Que estés ahí

He criticado el Whatstapp hasta la saciedad, porque nos ha vuelto un poco tontos. A mí de remate.

Vemos a grupos de gente cenando o tomándose unas cervezas con los amigos y casi todos están con los teléfonos en la mano, probablemente en otras conversaciones que nada tienen que ver con las que se están diciendo en ese momento en voz alta.

Eso me cabrea y a la vez me entristece, pero ya no podemos vivir sin el Whatstapp, cuando hace un par de años lo hacíamos tan ricamente.

Pero como todo también tiene su lado bueno. Un efecto parecido al de Facebook, te acerca a amigos con los que de otra manera no hablabas todos los días. Conversaciones al segundo que han venido a sustituir las antiguas cartas, los antiguos sms…

Hace unos días tuve una conversación por Whatstapp de las que te deja nueva.

De las de cuéntame tus penas que yo te cuento las mías y luego vamos a intentar ridiculizarlas al máximo hasta que no podamos reírnos más. Hasta que se te saltan las lágrimas y te cuesta respirar y de las que te gustaría no olvidarte nunca.

En las que te asaltan recuerdos no tan escondidos de tu época de adolescente, de Noches Viejas glamurosas  en el pueblo, de algún antiguo amor…

Conversaciones también absurdas  sobre un bizcocho, o una serie o un libro…o qué vas a comer hoy…

Conversaciones de detalles y vidas imaginarias, de las que solo puedes tener con alguien que te conoce de verdad, con alguien que está más que para lo bueno y sobre todo para lo malo.

Conversaciones que te quitan el mal rollo del último mes, y sin las cuales tu vida sería mucho más aburrida y triste.

Conversaciones que hacen que saltes por un rato de tu cama y aparezcas en un sofá en Retamar, a las 10 de la noche.

Conversaciones con alguien que aún guarda las cartas que le enviabas y se ríe de ti ahora con lo que le escribías.

Conversaciones en las que el Whatstapp se queda pequeño, y pasas directamente al teléfono, para hablar las dos a la vez, para que se te acumulen las palabras, y las dudas, y las penas y las risas.

Conversaciones que nunca das por terminadas, porque siempre hay algo que contar, siempre alguien que te entiende, siempre una persona que no se esconde para ti, que no disfraza su vida de color de rosa para engañarte un poco, sino que con toda su nobleza y sinceridad te cuenta lo que hay, y tú también y lo valoras más que nada, e intentas encontrar el lado bueno más que con nadie, o decir una tontería que os haga reír a las dos, o inventar una solución…

Y quieres que esas conversaciones están ahí cada día. Que estén ahí siempre.

whatsapp

Anuncios

4 Respuestas a “Que estés ahí

  1. El otro día en la peluquería nadie comentaba las revista ni se hablaba, todas pendientes del Whatstapp y a cada momento su sonido característico. Se añoraba el cotilleo de las revistas mientras te peinan.
    Tienes razón te acerca a la gente pero a la misma vez te aleja de los que tienes cerca.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s