lo que pasa en Suiza, nos lo traemos para casa.

Esta primavera tuvimos viaje de chicas.

Un viaje de esos que planeas con mucho tiempo y que dura muy poco.

Con un destino no muy caprichoso que decidieron las ofertas.

En el museo de Berna de Paul Klee, nos encanto este móvil, que todas dijimos que un día haríamos. Yo lo sigo poniendo en mi lista de cosas pendientes.

Pero lo que si voy a hacer es un resumen del viaje. Un recuerdo por cada círculo.

-La noche pre-viaje que se convirtió casi sin cerrar los ojos, en mañana de viaje

-Nuestra cara de ilusión en la puerta de embarque

-Nuestra cara de desilusión cuando llegamos y vimos que llovía a cántaros

-El regateo con el de la empresa de alquiler de coches

-Eva al volante. Viva nuestro conductor

-Echando de menos a Pili

-Ser unas frikis de la arquitectura. Visitando un centro comercial sin intención de comprar nada

-Alucinando con los aparcamientos para bicis

-Los paquetes de chocolate que al final no compramos 😦

-Las copas glamurosas de nuestras Coca Colas

-La fondue y la raclette de la cena que estaban de escándalo

-Mi insistencia con la platica que por un segundo sacó de sus sueños profundos a Susana y a Eva

-El desayuno en el hotel, donde dejamos claro nuestro país de origen

-La recepcionista del hotel de Lausanne a la que en entendimos todas sus explicaciones. No era nuestro inglés, que también,  es que ella era española 🙂

-Los toblerones en miniatura de nuestras almohadas

-El bocadillo de ketchup  (puaj malísimo)

-Nuestra cara de tontas en la heladería  cuando comprobamos, viendo lo que les traían a los de al lado, que claramente nos habíamos equivocado

-Susana imitándome y diciendo sin parar la palabra “habichuelas”

-Para compensar la cena riquísima como si fuésemos marquesas

-Las mini brochetas de gominas de nuestros cócteles

-Las copas a precio de amigo del bar de al lado

-El desayuno en Ginebra, súper capuchino

-La tostada de la cosa más mala que Susana había probado en su vida y que Eva se atrevió a probar. Descubriendo a Cenovis

-Mi capacidad para hablar francés

-La bouche-cherie

-Echando más de menos a Cris

-Echando más de menos a Pili

-La lluvia que nos pilla por sorpresa

-El café en los sillones del Starbucks

-Nuestro momento gasolinera

-Nuestras risas nerviosas al pensar que nos habían súper timado en la puerta de embarque

-El rescate de mi cazadora

-Nuestros cálculos en el  avión de vuelta

Anuncios

3 Respuestas a “lo que pasa en Suiza, nos lo traemos para casa.

  1. Hoy he vuelto después de muchos años a tener en mis manosl a “Platero y yo” y he vuelto a leer tu blog. Al hacerlo me he dado cuenta que Juan Ramón Jiménez se parece mucho a ti al contar y al hablar de sentimientos

  2. ¡Hola!
    Buf, me encanta Suiza. Estuve por allí hace cuatro años con mi familia y, la verdad, repetiría.
    Un saludo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s